Cerca del aniversario de la muerte de Gloria Fuertes, me vienen a la memoria muchos de sus poemas, sus cuentos, su poesía, pero sobre todo su manera de enlazar las palabras con los contenidos más diversos. Gloria era capaz de unir a la palabra “guerra” con un apunte de alegría y prosperidad, de unir la muerte con la vida, de hacer soñar a un niño con las palabras más inverosímiles. Los niños que tienen abuelos son más felices que los que comen perdices. 

Pero antes de que dejes de leer lo que resta de blog, traslado el discurso de Gloria a mi pequeña sensación de la artesanía, el arte, la magia, los sentimientos, los sueños, todo aquello que me ha traído al mundo fascinante de ser artesano.

Esta semana recuperaba un pequeño trabajo o proyecto donde mezclaba muchos elementos casi incompatibles, y que antes consideraba como una “locura” (me atrevo a incluir otro pequeño blog de este humilde artesano que también hace migas con el motociclismo, la fotografía y escribir).

Mis pequeñas maderas, ya sean recicladas o compradas de industrias madereras, los pequeños troncos de árboles caídos, la caña, el barro, la tierra, la piedra natural, el enfoscado de yeso, la madera noble, mi eterno brezo, se mezclaban con el noble cobre, el brillante latón, el aluminio, el fieltro, el cristal…. para crear un cuadro de pura inspiración de la niñez, pero con rasgos de madurez. Nunca creí en la fusión de mi “artesanía primitiva” con los nuevos elementos, ni siquiera con otras artesanías. Pero el paso por el workshop en 2016, dejó un antes y un después en mi taller y más en mi creación.

Este cuadro, primero de una serie que verá la luz en 2021, tiene mucho de mí. Ese niño que siempre miraba y se paraba ante las fachadas de las casas antiguas, y sin acceso al interior, imaginaba cómo podía ser. Ahora inicio “mispequeñasfachadas” donde intento plasmar en su exterior lo que creo que forma parte de su interior, de ahí que utilice y saque materiales nobles en todo su esplendor. ¿Se imaginan una casa antigua con una fachada de cobre o de latón?. Yo sí puedo imaginarla y además me atrevo a exponerla en forma de cuadro.

Quizás mi atrevimiento sea excesivo, pero desde que inicié los bocetos hasta finalizar esta primera obra, han habido muchos cambios y también una lucha interna. En el futuro quizás se note un giro en la obra, pero llevará mi parte “loca”.