Había una vez un banquito chiquitito

Había una vez un banquito chiquitito

Recuerdo que tenía 7 u 8 años, y mi ilusión por la carpintería era notoria. Me gustaba los martillos, “las tachas” (clavos), los serruchos, la madera, el serrín, el olor a madera. Muy pronto, unos afortunados Reyes Magos me trajeron un conjunto de...